Malaui: La Iglesia Católica observa con preocupación una creciente islamización

Malaui: La Iglesia Católica observa con preocupación una creciente islamización

Mons. Monfort Stima, Obispo de la diócesis de Mangochi, al sur de Malaui, ha informado de la creciente tendencia a la islamización con ocasión de una visita a la sede internacional de Aid to the Church in Need en Königstein (Alemania). Según comenta, tradicionalmente el Islam es en Malaui más bien moderado y la convivencia siempre ha sido pacífica. Además, en la diócesis de Mangochi, cuya población es en su mayoría musulmana, hay buenos contactos entre los líderes religiosos. El Obispo informó también de la fundación de un comité cristiano-musulmán que se reúne en caso de producirse problemas, a fin de buscar soluciones. Sin embargo, recientemente se puede observar una creciente radicalización entre la población musulmana, según deplora el Obispo.

Según comentó, aumenta el número de predicadores musulmanes que llegan al país procedentes de Sudán; estos predican un Islam más radical y son difíciles de controlar. Están «insatisfechos» con el Islam tradicional y desean llevar el «auténtico Islam» a Malaui. De este modo se han producido recientemente ataques, en su mayoría después de las oraciones de los viernes. Mons. Monfort —según dijo— preguntó a los líderes religiosos islámicos por la razón. La respuesta es que los imanes llaman a la gente a la violencia. «Me dijeron: tenéis que rezar por los imanes, pues están poco formados». Subrayó que, sin embargo, incluso para los líderes religiosos es difícil controlar a los imanes, pues «cualquiera que tenga el dinero suficiente puede construir una mezquita. Y quien la ha construido es el que controla al imán. En algunos pueblos hay cuatro mezquitas: una tradicional, que siempre ha existido allí, y otras construidas recientemente».

Según expone el Obispo, a esto hay que añadir que cada vez más jóvenes reciben becas para estudiar en Sudán o en Arabia Saudí, y luego vuelven radicalizados a su país. Declaró: «Además, muchos musulmanes tienen varias mujeres, lo que eleva el número de niños y hace que crezca el porcentaje de musulmanes en la población. En muchas ocasiones, las familias no pueden facilitar a tantos niños que acudan a las escuelas normales y solo les pueden enviar a las madrasas, las escuelas del Corán».

Según su experiencia, la poligamia desempeña también un papel para los seguidores de religiones africanas tradicionales que quieren adherirse a una de las grandes comunidades religiosas. Mientras que la Iglesia católica considera inaceptable la poligamia, los que se convierten al Islam pueden conservar esta forma familiar. Así —comentó— es «más fácil que se conviertan». Además se exhorta a los musulmanes a que se casen con muchachas cristianas: incluso en el caso de que la esposa no se convierta al Islam, los hijos son automáticamente musulmanes.

Según Mons. Monfort, la misión de la Iglesia es profundizar en la fe. «Animamos a los sacerdotes a que estén cerca de la gente y, como dice el Papa Francisco, a que salgan de las sacristías. Para muchos fieles es una gran tentación pasarse al Islam… sobre todo cuando la única escuela en su población es un centro musulmán. Necesitan ayuda y estímulo».

Mientras que Malaui, en general, posee una mayoría cristiana de aprox. el 80 por ciento de la población y solo un 13 por ciento de musulmanes, en la diócesis de Mangochi –dependiendo de la región— el porcentaje de musulmanes asciende a entre el 50 y el 90 por ciento; de promedio suponen aprox. 75 por ciento de la población.